lunes, 20 de enero de 2014

Bomba de relojeria

Hey destino, voy un pado por delante de ti...
Dicho y hecho, demasiada calma era sospechosa y hoy llego la tormenta, pero quiero que conste que no fui yo quien la inicio, esta vez fue Jose quien me hablo, y como siempre, yo estaba a la defensiva asi que no le hable de muy buenas formas, pero como vi que queria hablar, le pregunte si queria hablar pero continue siendo grosera asi que ahi fue cuando empezo todo, la herida se habia abierto mucho y sangraba mucho, me temblaban las manos, tanto que apenas podia sostener el movil y mis ojos llenos de lagrimas y entre frase y frase lloraba con fuerza, apretandome muy fuerte la cabeza, no podia contenerme, pero no queria que nadie me escuchase llorar asi que lo unico que se me ocurrio fue ahogar mis llantos y morderme el labio para procurar que no saliese ningun sollozo, me lo mordi tan fuerte que la herida se hizo realidad, pero no fue nada serio lo mas gracioso de todo es que no me percate de que me habia echi una herida hasta que no senti el sabor de la sangre.

Yo cuando estoy asi de herida soy como un animal acorralado, inestable y violento. Empece a soltarle cosas muy crueles a Jose, cosas que trangiverse a mi comveniencia para poder hacerlo sentir mal, para poder causarle dolo, para estar en las mismas condiciones.

Pero Jose logro dar con mi Kriptonia, recordarme que nadie me ha querido, ni me quiere, ni me querra y ahi fue cuando ataque, o al menos lo intente, pero mi lado cuerdo, entre tanta rabia surgio y me detuvo cuando estuve a punto de decirle algo de su madre, una cosa que la verdad le haria mucho daño saberlo, y menos mal que me detuve porque jamas me hubiese perdonado provocarle ese dolor a Jose.

En conclusion, la caja de Pandora, una vez abierta es muy dificil de cerrar, asi que solo queda prepararse para lo peor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario